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Vacaciones de verano: ¿cómo conciliar deberes y descanso?

Con la llegada del verano, en muchos casos y dependiendo de la etapa educativa en la que estén nuestros hijos, hacen acto de presencia los deberes de verano.

Con ánimo de mantener el hábito de estudio establecido durante el curso y con el objetivo de refrescar los contenidos trabajados, muchos de los centros dan deberes a sus alumnos, para dar un poco de continuidad al trabajo realizado en la época estival.

Esta situación suele traer dolores de cabeza a muchas familias, que se ven forzadas a integrar en su tiempo de descanso estival una rutina específica y luchar cada día para buscar un ratito en el que sus hijos puedan cumplir con las tareas requeridas.

Lidiar vacaciones y deberes ha de ser poco negociable, ya que si gestionamos bien nuestro tiempo, encontraremos momentos para todo.

Por esta razón, os queremos ofrecer unas orientaciones para poner en práctica estas vacaciones de verano, haciéndolas más llevaderas.

8 claves para superar la crisis de los deberes de verano

  • Planificar el tiempo disponible estableciendo una rutina de estudio

Siempre tendremos que tener en cuenta la etapa escolar en la que se encuentra nuestro hijo para poder establecer una rutina acorde a sus necesidades. No es lo mismo tener un niño que acaba de empezar la primaria que tener un adolescente que cursa a mitad de la ESO.

Conforme tienen más edad, tanto la autonomía como el tipo y nivel de responsabilidades tienden a subir, por lo que adaptaremos la rutina y el horario a sus capacidades. Así mismo, nuestra implicación podrá variar, siguiendo este mismo criterio. En cuanto al tiempo, para que la experiencia no represente un conflicto intergeneracional y nuestras vacaciones se vean afectadas, siempre es preferible que les propongamos y animemos a trabajar un poco cada día, que hacerlo de prisa y corriendo las ultimas semanas del verano.

  • Gestionar ocio, programando actividades y tiempo libre del que disfrutar

Parece muy extremo tener que planificar hasta los momentos en los que vamos a dedicarnos a disfrutar y descansar de las obligaciones, pero no lo es en absoluto. Es tan importante saber cuándo y cuánto tiempo vamos a dedicarles a los deberes como lo es saber el tiempo que tenemos disponible para jugar, y qué haremos en ese tiempo. Llevar este orden en el horario ayudará a los niños a centrarse en el momento presente disfrutar la experiencia, aprender de ello y dejarla marchar, para pasar a la siguiente acción.

  • Utilizar del refuerzo positivo

Como padres, educadores o adultos en general, hemos de tener muy claro el papel fundamental que tiene el refuerzo positivo para un mejor crecimiento personal de los niños. Aun así, no se trata de celebrarles todo cuanto hacen, sino de darles ánimos, mostrándoles respeto y admiración por sus esfuerzos y logros día a día, simplemente centrándonos en el momento presente (en este caso, los días de vacaciones) y sin que nos deba importar su rendimiento académico anterior al periodo estival.

  • Dar el tiempo justo a cada actividad

Como pasa en otros aspectos de la vida, lo mejor es mantener un equilibrio entre deber y diversión. Ni es bueno obsesionarse con que los niños estén todo el día haciendo deberes, ni lo es el que estén todo el día de ocio, descuidando aquellas obligaciones que se les encomendó desde la escuela, especialmente entre la etapa de primaria y la ESO. Para poder abarcar todo y cumplir los objetivos marcados, necesitamos darle el tiempo justo a cada actividad; generando espacios de trabajo y descanso óptimos, con el fin de no sobrecargar a los niños y que puedan asimilar los conceptos a trabajar de una manera más natural y según su ritmo.

  • Aprovechar tiempo de calidad en familia

Pasar tiempo con nuestros seres queridos ayudará a estrechar lazos emocionales, conocer mejor a los otros miembros de la familia y favorecerá la transmisión de valores, entre otras muchas ventajas más. Como seres sociales que somos, el compartir tiempo con aquellos a los que tenemos como referentes nos marca y no solo nos da herramientas para desenvolvernos en sociedad, sino que también nos ayuda a construir nuestra personalidad.

  • Utilizar actividades lúdicas para reforzar el aprendizaje

Aprovechar los días libres para hacer actividades que mezclen la vida diaria con conceptos que los niños hayan trabajado durante el curso, hará que puedan asimilar los conocimientos no sólo de una forma más rápida, sino también de una manera permanente y duradera en el tiempo. Y esto se debe a que, cuando hay emoción, cuando aprendemos desde la curiosidad y desde el disfrute, la cosas que podemos guardar en nuestra memoria a largo plazo aumentan considerablemente, respecto a un aprendizaje sin emoción y más parecido a un frío automatismo, donde no existe conexión entre aquello que queremos aprender y una aplicación en la vida cotidiana, es decir, en nuestro plano de realidad. Por dar un ejemplo, hacer una receta de cocina implica aplicar conocimientos tan variados como desde el origen animal, vegetal o mineral de los alimentos, hasta conceptos matemáticos como las fracciones, la seriación, etc.)

  • No martirizar o castigar a los niños que tengan más dificultades.

Todos los niños merecen disfrutar del descanso de manera igualitaria por lo que, si tenemos un pequeño con mayores dificultades, habremos de emplear la empatía y entender que sus fracasos o dificultades no le definen como ser humano, que todos podemos mejorar si utilizamos las herramientas adecuadas y nos empleamos con esfuerzo en ello.

  • Plantear el refuerzo escolar si se ve necesario.

En caso de haber dificultades de aprendizaje concretas, que como padres no podamos ayudarles a resolver, es recomendable sopesar y contar con la ayuda de un refuerzo escolar por parte de un profesor particular, ya sea durante el verano o durante el resto del año lectivo.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, debemos saber que, a pesar de que nuestro niños puedan tener obligaciones escolares durante el verano, o simplemente hayan acabado el curso con dificultades; el objetivo más importante debería ser darles los espacios necesarios, donde puedan tener la oportunidad de aprender mientras se divierten.

Es crucial el mantener siempre una actitud abierta y curiosa

Que les permitirá (y nos permitirá a nosotros también) disfrutar de una manera más consciente de todas esas experiencias que solemos tener, planeadas o no, en la época de vacaciones.

Es crucial el mantener siempre una actitud abierta y curiosa, que les permitirá (y nos permitirá a nosotros también) disfrutar de una manera más consciente de todas esas experiencias que solemos tener, planeadas o no, en la época de vacaciones. 

 Para finalizar, os queremos desear unas buenas vacaciones y, para daros alguna idea extra, en esta publicación os proponemos algunas actividades al aire libre, esperando que os sean de interés.